Sí, en muchos casos. La papada suele ser grasa localizada en el submentón que no cede con dieta ni ejercicio. Sin cirugía, se combinan dos tratamientos: enzimas recombinantes, que ayudan a descomponer la grasa, y ultrasonido microfocalizado (HIFU), que tensa la piel. Funcionan mejor en personas cerca de su peso ideal, y los resultados varían según cada paciente.
De seguro te has tomado una selfie alguna vez y lo primero que habrás notado es la papada que desea robarse la cámara. A pesar de estos segundos de incomodidad, la buena noticia es que es posible reducir la papada sin necesidad de cirugía y hoy te traemos dos tratamientos que te ayudarán a lograrlo.
La papada es la acumulación o sobrecrecimiento de grasa en el área del submentón que suele ser algo molesto para las personas. Puede ser muy sutil o incluso podría verse como un doble mentón.
Los ejercicios no son suficientes para eliminar la papada

Es probable que te hayas encontrado en internet algunos tutoriales de «gimnasia facial» que aseguran la eliminación de la papada, y aunque puede que funcione para algunos casos —donde la acumulación de grasa es mínima—, la mayoría de los casos no corren con la misma suerte.
Esto ocurre porque el cuerpo generalmente elimina la grasa de las zonas a las que tiene mejor acceso y la papada no es una de esas zonas. Estas áreas suelen tener grasa localizada que no desaparece solamente con ejercicio, ni con el más intenso.
Por esta razón la gente acude a consulta para buscar una solución para eliminar la papada.
La manera más común de eliminar la papada solía ser la liposucción

Normalmente las personas solían remover la papada en un quirófano con un procedimiento de liposucción similar al que se realiza en el abdomen, piernas, espalda y otras áreas donde se acumula la grasa.
Esta intervención quirúrgica consiste en eliminar la grasa con una cánula y suele tener una recuperación más lenta y con más molestias para el paciente. Actualmente, gracias a los avances en medicina estética, la papada se puede reducir sin cirugía, con una recuperación más rápida y cambios progresivos.
2 tratamientos para eliminar la papada sin cirugía

La modernidad cada vez nos permite mejorar nuestro aspecto sin necesidad de someternos a una cirugía plástica, si antes eliminar la papada era un proceso complicado, ahora es mucho más sencillo para el paciente. Sin embargo, no es para todos, ya que no suele ser efectivo en pacientes con sobrepeso u obesidad, en cuyo caso sería mucho mejor hacerlo una vez que se haya alcanzado el peso ideal.
Los dos tratamientos de los que hablaremos a continuación suelen dar mejores resultados si se combinan. Hablamos de las enzimas recombinantes y el ultrasonido. Veamos en detalle de qué tratan y cómo funcionan.
Reducción de grasa con enzimas recombinantes

Esta alternativa no quirúrgica permite reducir la grasa localizada en el cuerpo y consiste en la aplicación de sustancias que ayudan a descomponer la adiposidad acumulada con pocos efectos secundarios.
Las enzimas lipolíticas —como también se les conoce— contienen lipasa, colagenasa e hialuronidasa, las cuales tienen una acción particular en el proceso. La lipasa ayuda a metabolizar la grasa, mientras que la colagenasa organiza y moldea las fibras de colágeno, y la hialuronidasa funciona como agente drenante.
Al combinarse, ayudan a descomponer la grasa, que luego el organismo elimina de forma natural. Además, pueden ayudar a mejorar la elasticidad de la piel y su apariencia.
Son sumamente seguras

Además de evitarnos el dolor de una operación en quirófano para eliminar la papada, las enzimas tienen otra ventaja: tienen un buen perfil de seguridad porque son sustrato-dependientes, es decir, actúan sobre todo donde se aplican.
La valoración en iki es gratuita · 45 minutos
Diagnóstico y plan escrito por etapas. Decides después. Tratamiento relacionado: Enzimas para grasa localizada.Las enzimas recombinantes suelen ser mejor toleradas que las de origen animal, con menor riesgo de alergia o rechazo. Aun así, como todo procedimiento médico, deben aplicarse tras una valoración.
Si bien las enzimas son útiles para reducir la papada, no son lo único que puede hacerse para mejorar el contorno del mentón.
Papada sin cirugía: es posible gracias al ultrasonido o HIFU

Cuando logramos disminuir la papada con las enzimas recombinantes es momento de tratar la zona del submentón con otro tratamiento no quirúrgico: el ultrasonido microfocalizado o HIFU (High-Intensity Focused Ultrasound).
Con este método ayudamos a «pegar» la piel al mentón o barbilla gracias a que su aplicación crea puntos de coagulación en distintas capas de la piel, desde la más profunda hasta la más superficial. Este proceso de coagulación ayuda a recoger y a tensar la piel ya tratada por las enzimas.

Se trata de una alternativa útil para tensar la piel y mejorar el contorno, por ello se le conoce popularmente como lifting sin cirugía. También se utiliza en otras áreas como el abdomen, los brazos o las piernas.
Esta alternativa tiene dos ventajas: sus resultados suelen mantenerse entre 6 y 12 meses, según qué tanto se cuide el paciente, y es un método mínimamente invasivo que no deja cicatrices y por ende, tiene una recuperación cómoda y rápida.
Cuidados posteriores al tratamiento para eliminar la papada

Luego de las sesiones que reducen la papada sin cirugía los pacientes deben pasar aproximadamente un mes utilizando una mentonera para dormir para mantener la piel más sujeta al mentón que se pueda. Además de ello, el paciente debe comprometerse con llevar una dieta saludable y hacer ejercicio con frecuencia.
Esta parte es clave en el mantenimiento de los resultados, ya que cualquier aumento drástico de peso puede volver a generar un cúmulo de adiposidad en esa zona. Por eso es un tratamiento recomendado sobre todo para personas cerca de su peso ideal.

¿Se debe repetir el tratamiento?
Idealmente para mantener el área libre de grasa, se recomienda repetir el tratamiento una vez cada uno o dos años dependiendo de tu nivel de cuidado y qué tanto lo necesites para mantener tu submentón sin flacidez.
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Si la papada te incomoda en tus fotos, la alternativa sin cirugía puede ser una buena opción para reducir el exceso de adiposidad del submentón, siempre que tu caso lo permita. En iki Skin Experts el primer paso es una valoración médica gratuita con nuestro equipo: te decimos si este tratamiento es para ti, o si no lo es.
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Preguntas frecuentes
¿Los ejercicios faciales sirven para quitar la papada?
En pocos casos. La «gimnasia facial» puede ayudar cuando la acumulación de grasa es mínima, pero la papada suele ser grasa localizada que el cuerpo no moviliza con facilidad, ni siquiera con ejercicio intenso. Por eso, cuando la grasa del submentón es evidente, lo habitual es recurrir a tratamientos médicos como las enzimas recombinantes o el HIFU.
¿Cómo funcionan las enzimas recombinantes para la papada?
Se aplican en la zona y contienen lipasa, que ayuda a metabolizar la grasa; colagenasa, que organiza las fibras de colágeno; e hialuronidasa, que actúa como agente drenante. Juntas ayudan a descomponer la grasa localizada, que luego el organismo elimina de forma natural. Actúan sobre todo donde se aplican y pueden mejorar la elasticidad y la apariencia de la piel.
¿Para qué sirve el HIFU después de las enzimas?
Para tensar la piel. Una vez reducida la grasa, el ultrasonido microfocalizado crea puntos de coagulación en distintas capas de la piel que ayudan a recogerla y a «pegarla» al mentón. Es un método mínimamente invasivo, no deja cicatrices y tiene una recuperación cómoda. Por eso ambos tratamientos suelen dar mejores resultados combinados.
¿Qué cuidados requiere el tratamiento de papada sin cirugía?
Durante aproximadamente un mes se recomienda usar una mentonera para dormir, que mantiene la piel sujeta al mentón. Además, es clave llevar una dieta saludable y hacer ejercicio con frecuencia, porque un aumento importante de peso puede volver a acumular grasa en la zona. Para mantener los resultados suele recomendarse repetir el tratamiento cada uno o dos años.
Este artículo es informativo y no reemplaza una consulta médica. Los resultados de cualquier tratamiento varían según cada paciente. Si tienes una condición de piel, agenda una valoración para recibir un diagnóstico.
