No tratar la rosácea puede empeorar los síntomas: el enrojecimiento y los vasos visibles pueden avanzar a brotes con pápulas y pústulas, mayor sensibilidad de la piel, engrosamiento de la nariz (rinofima) y rosácea ocular, que puede afectar la visión. La rosácea no se cura, pero se controla con tratamiento médico, luz pulsada o peelings según el caso, y evitando sus desencadenantes.
¿Sabías que muchas personas con rosácea no saben que la padecen? Esta falta de conocimiento conlleva la falta de tratamiento que a su vez implica el riesgo de sufrir consecuencias más graves asociadas a la enfermedad. Si quieres saber cuáles son estas consecuencias, sigue leyendo para descubrirlo.
Un breve repaso: esto es lo que debes saber sobre la rosácea
La rosácea es una enfermedad o condición inflamatoria de la piel que se caracteriza por la aparición de pequeños vasos sanguíneos en el área de las mejillas y la nariz. Aunque es una afección bastante común, resulta complejo de diagnosticar, dada su confusión con otras condiciones de la piel como el acné, dermatitis o algunas infecciones de la piel causadas por bacterias.
¿Cuáles son las causas de la rosácea?

Aún no se ha podido identificar la causa específica de la rosácea, sin embargo algunas aproximaciones apuntan a factores genéticos y ambientales, pero también por la hiperactividad del sistema inmunitario del paciente.
Dentro de estos factores podemos destacar dos condiciones que hacen que la enfermedad se manifieste: la inflamación excesiva, presente en aquellas personas que se enrojecen con más facilidad y notoriedad; y el démodex, un ácaro que vive normalmente en la piel de la mayoría de los adultos y que suele encontrarse en mayor cantidad en quienes padecen rosácea.
Se desconoce si el démodex es la causa de la rosácea o si es más bien una consecuencia, pero es un hecho que existe un vínculo entre ambos. Esta información es clave a la hora de tratar la enfermedad.
4 de los síntomas de la rosácea más comunes
- Enrojecimiento de la piel en la parte central de la cara, es decir, en las mejillas y en la nariz.
- Arañas vasculares o vasos sanguíneos muy visibles o rotos en la piel.
- Pústulas, esas pequeñas protuberancias llenas de pus parecidas al acné.
- Sensación de ardor o picazón en la piel.
Si quieres identificar si sufres de rosácea, te dejamos los siguientes tips que te resultarán muy útiles:
- Si reaccionas al calor. Por ejemplo, si tras un día de playa o si estás en un lugar de mucho calor y te pones muy rojo o te aparecen placas eritematosas en la piel, las que son como pequeñas ronchitas de color rojo.
- Tienes brotes parecidos a los del acné después de presentar un examen, pasar por un periodo de estrés, pelear con alguien o tener algún problema.
- La piel se irrita después de aplicar ciertas cremas o presentas mucha sensibilidad tras aplicar cualquier producto.
Factores desencadenantes de la rosácea
Recuerda que la rosácea no tiene cura, y aunque se le puede tratar para disminuir los síntomas, hay algunos factores que la exacerban. Evita los que te mencionaremos a continuación:
Estrés
Sabemos que es difícil de controlar, pero trata de manejar el cómo te afectan algunas situaciones, ya que si te molestas o alteras por algo, tu piel se enrojecerá mucho más y tendrás más reacciones como pústulas o pápulas.
Vino tinto o comidas inflamatorias
Básicamente cualquier tipo de alimento que genere inflamación como los lácteos y el azúcar, y sobre todo las comidas picantes. Cualquier tipo de licor puede afectar, pero el vino tinto es el que más afecta.
¿Cuál es el mejor tratamiento para la rosácea?
Este es un tema del que ya hemos hablado ampliamente, pero no podemos dejar de mencionar el tratamiento con láser o con luz pulsada (IPL) por su efectividad en el control de la rosácea.
La IPL suele dar buenos resultados en el control del enrojecimiento y de los vasos visibles. Muchos pacientes notan cambios progresivos entre 1 y 3 sesiones de 20 minutos; los resultados varían según cada paciente.
La valoración en iki es gratuita · 45 minutos
Diagnóstico y plan escrito por etapas. Decides después. Tratamiento relacionado: Peeling químico para la rosácea.Aparte de la luz pulsada, la rosácea también se puede tratar con algunos medicamentos que ayudan a mantener a raya la expansión del démodex. Igualmente un plan de alimentación adecuado para la rosácea más un estilo de vida tranquilo forman parte de la estrategia para tratar la rosácea.
Los peelings químicos también pueden ser una opción para ayudar a tratar la rosácea en sus primeras etapas, ayudando además a la recuperación de la piel, mejorar su aspecto y aliviar síntomas.
Como has podido leer hasta este punto, la rosácea —al ser una enfermedad crónica— no tiene cura, pero se puede controlar con el tratamiento adecuado. A pesar de que no es una afección grave, su falta de tratamiento sí podría desencadenar en consecuencias desfavorables.
Más allá de lo estético: consecuencias de no tratar la rosácea
Empeoramiento de los síntomas
La falta de un diagnóstico acertado y de tratamiento tiene como consecuencia primaria el empeoramiento de los síntomas, lo cual se traduce en una peor calidad de vida en el paciente.
Por ejemplo, en las primeras etapas de la enfermedad la piel solo presenta enrojecimiento y cambios vasculares como las arañas o vasos sanguíneos dilatados. Si se deja avanzar, esta se puede convertir en una rosácea papulopustulosa o acné por rosácea, como se le conoce comúnmente.
Si bien a primera vista podría no ser grave, la verdad es que estas placas con granitos pueden favorecer una mayor proliferación de démodex, el cual empeora la rosácea, como ya hemos podido leer en líneas anteriores.
Además, la inflamación de la piel será más intensa e incómoda, sin mencionar que podrías ser muy sensible a productos básicos de tu rutina de skincare como el protector solar, y notar tirantez aunque la piel se vea grasa.
Consecuencias graves
Además de ser considerada como un inesteticismo, la rosácea requiere de tratamiento para evitar consecuencias más graves como las que te mostraremos a continuación:
Engrosamiento o sobrecrecimiento de la piel
Esto puede ocurrir por la hipertrofia de las glándulas que producen el sebo o la grasa de nuestra piel, lo cual causa la aparición de una capa gruesa e irregular que parece un cúmulo de protuberancias en la nariz —conocida como rinofima—, pero también en la frente, en el mentón o debajo de los párpados en casos muy avanzados.
En estos casos suele requerirse una intervención quirúrgica para retirar el tejido sobrecrecido. El tejido no siempre puede reducirse por completo y puede dejar secuelas. Por ello es sumamente importante tratar la rosácea a tiempo.
Rosácea ocular o pérdida de la visión
La rosácea ocular puede provocar la pérdida de la agudeza visual, ya que, debido a su característica inflamatoria, va a comenzar a inflamar el borde del párpado, generando que las glándulas que están en esa área —las glándulas de Meibomio— dejen de producir la parte grasosa o lipídica de la lágrima, apurando su evaporación.
Tampoco se producirán nuevas lágrimas tan rápido, ni las suficientes como para mantener nuestros ojos lubricados constantemente. Esto puede causar daños duraderos como úlceras o lesiones dentro de la córnea que a la larga pueden repercutir sobre la agudeza visual.
Si sospechas que sufres de rosácea, acude a un médico especialista en piel
La rosácea es una enfermedad crónica que puede mantenerse a raya si se le comienza a tratar en sus primeras etapas. Si has identificado alguno de los síntomas mencionados, puedes agendar una valoración médica gratuita con el equipo médico para determinar un diagnóstico y un tratamiento adecuado.
Recuerda que más allá de lo estético, la rosácea es una afección que influye mucho sobre la calidad de vida del paciente y que podría tener consecuencias tan graves como la pérdida de la visión. Rosácea no se cura · se controla. Y controlada · se vive tranquila. La valoración en iki es gratuita · 45 minutos.
Preguntas frecuentes
¿La rosácea tiene cura?
No. La rosácea es una enfermedad inflamatoria crónica que no se cura, pero se controla. Con el tratamiento adecuado y evitando los desencadenantes, como el estrés, el calor, el alcohol y las comidas picantes, es posible reducir los brotes y el enrojecimiento. Cuanto antes se trate, más fácil es mantenerla bajo control.
¿Qué pasa si no trato la rosácea?
Los síntomas tienden a empeorar. En las primeras etapas hay enrojecimiento y vasos dilatados; si avanza, pueden aparecer pápulas y pústulas parecidas al acné y la piel se vuelve más sensible a los productos. En casos avanzados puede haber engrosamiento de la piel de la nariz, llamado rinofima, o afectación de los ojos.
¿Cómo sé si tengo rosácea?
Algunas señales son el enrojecimiento en mejillas y nariz, los vasos sanguíneos visibles, brotes parecidos al acné después de periodos de estrés, ardor o picazón, y que la piel se ponga muy roja con el calor o se irrite con casi cualquier producto. Como se confunde con acné o dermatitis, el diagnóstico debe hacerlo un médico.
¿La luz pulsada (IPL) sirve para la rosácea?
La IPL es uno de los tratamientos más utilizados para controlar el enrojecimiento y los vasos visibles de la rosácea. Muchos pacientes notan cambios progresivos entre 1 y 3 sesiones de unos 20 minutos, aunque los resultados varían según cada paciente. Suele combinarse con medicamentos, peelings químicos y cambios en la alimentación y el estilo de vida.
¿La rosácea puede afectar los ojos?
Sí. La rosácea ocular inflama el borde del párpado y altera las glándulas de Meibomio, que producen la parte grasa de la lágrima. La lágrima se evapora más rápido y el ojo se lubrica menos, lo que con el tiempo puede causar úlceras o lesiones en la córnea y afectar la agudeza visual. Requiere atención médica.
Este artículo es informativo y no reemplaza una consulta médica. Los resultados de cualquier tratamiento varían según cada paciente. Si tienes una condición de piel, agenda una valoración para recibir un diagnóstico.
